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Los edulcorantes bajos en calorías utilizados en bebidas no tienen ningún efecto sobre la ingesta de alimentos ni sobre el hecho de “ser goloso”

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Las personas utilizan alimentos y bebidas edulcoradas bajas en calorías, así como edulcorantes de mesa por una sencilla razón: para reducir su consumo de azúcar y ayudar así a gestionar su ingesta diaria de calorías. Y, de hecho, esto está en línea con el objetivo de su uso y de lo que deberíamos esperar como beneficios de los edulcorantes bajos en calorías. En este sentido, existe un gran número de estudios en humanos, de intensa o larga duración, que muestran que el uso de edulcorantes bajos en calorías en lugar de azúcar puede ayudar a reducir nuestra ingesta energética general, y ayudarnos de este modo en nuestros esfuerzos para perder peso, en el contexto de una alimentación con control de calorías1.

Aunque es razonable que muchos estudios comparen los efectos de los edulcorantes bajos en calorías, así como los alimentos que los contienen, sobre la ingesta de energía y alimentos frente al azúcar y los productos azucarados, hay preguntas por parte de personas que no son consumidores habituales sobre su uso, su impacto en el apetito y el deseo y consumo de alimentos dulces, comparándolo por ejemplo con el agua. Así, un nuevo ensayo clínico realizado por Fantino et al2 que ha examinado los efectos a corto y largo plazo de los edulcorantes bajos en calorías frente al agua sobre el apetito y la ingesta de alimentos en consumidores “ingenuos” y tras un periodo de habituación, es de particular importancia porque proporciona evidencia científica en respuesta de las anteriores cuesitiones.

Los edulcorantes bajos en calorías no afectan ni al apetito ni al consumo de alimentos dulces

Este nuevo ensayo controlado aleatorizado (Ranzomized Controlled Trial - RCT) 2 en una muestra de 166 adultos franceses sanos tenía como objetivo probar la hipótesis de que las bebidas que contienen edulcorantes bajos en calorías no difieren del agua en su impacto sobre el apetito o la ingesta de calorías, azúcar y alimentos. Para examinar esta hipótesis, se incluyó entre los participantes del estudio a individuos no consumidores de edulcorantes bajos en calorías, y se comprobaron los efectos de su consumo antes de la hora de las comidas y tras un proceso de habituación, en la fase aguda o tras una exposición a largo plazo, en condiciones de laboratorio controladas o en casa.

Así pues, respecto a los efectos de pre-habituación en participantes “ingenuos”, un consumo diario elevado de bebidas edulcoradas bajas en calorías en la hora de las comidas (3 x 330 ml durante dos días) no modificó su ingesta de energía total en comparación con el mismo consumo de agua. La ingesta de azúcar fue menor con las bebidas edulcoradas bajas en calorías en el entorno del laboratorio y los índices de hambre, sentirse lleno y deseo de comer obtenidos durante todo el día fueron similares entre las bebidas edulcoradas y el agua.

Después de un periodo de habituación de 5 semanas, las ingestas totales de calorías y alimentos no cambiaron en el grupo de los edulcorantes bajos en calorías frente al grupo de control (agua) y, como era de esperar, no hubo diferencia en el peso corporal entre los dos grupos. Asimismo, tampoco hubo incremento en la elección y consumo de alimentos dulces ni efecto sobre los niveles de apetito, hambre, sentirse lleno y deseo de comer.

Resultados del estudio en el contexto de la gestión del sabor dulce

De esta forma, un resultado clave de este studio es que el comportamiento alimentario en general y el apetito, elección y consumo de alimentos dulces no se vieron afectados por la exposición intensa o a largo plazo a los edulcorantes bajos en calorías. Así, en línea con anteriores estudios3,4, los presentes resultados no apoyan las afirmaciones de que los edulcorantes bajos en calorías pueden promover la ingesta de alimentos y la ganancia de peso al desacoplar el gusto por el dulce y alterar los comportamientos alimentarios.5 Como destacó el Profesor Marc Fantino, investigador principal en este estudio, en una entrevista: “Nuestro estudio claramente demuestra que el consumo de bebidas edulcoradas bajas en calorías [en la práctica, cero calorías], no tiene ningún impacto negativo en el comportamiento alimentario al compararlo con el agua, ni a corto ni a largo plazo.

Mientras que el foco de la investigación científica ha estado en comparar las bebidas light con las bebidas azucarads, relativamente pocos estudios experimentales han comparado los efectos a largo plazo de los edulcorantes bajos en calorías con los del agua. Aquí es donde el presente estudio de diseño de no inferioridad aporta evidencia adicional en este área y confirma que una exposición intensa y a largo plazo a los edulcorantes bajos en calorías en bebidas, al compararlo con el agua, no modifica las reacciones de ingesta de alimentos en términos de ingesta total de energía y no incrementa la elección y consumo de alimentos que contienen azúcar. De hecho, en el grupo de los edulcorantes bajos en calorías se produjo una considerablemente menor ingesta de azúcar y elección de alimentos con sabor dulce, tanto en condiciones de ingesta intensa como en la habituación posterior, lo que sugiere que las bebidas edulcoradas bajas en calorías a la hora de la comida pueden saciar el apetito por el sabor dulce en adultos de peso corporal normal, de acuerdo con las observaciones previas.

En el contexto del debate sobre edulcorantes bajos en calorías y los efectos sobre la preferencia por el sabor dulce, el Prof. Fantino aclaró que: “Al contrario de lo que a menudo se afirma sobre los efectos de los edulcorantes intensos en el comportamiento alimentario, ‘el dulce no atrae necesariamente al sabor dulce’. En nuestro estudio, para ambos tipos de consumidores, tomar bebidas edulcoradas bajas en calorías no conduce a incrementar la preferencia por los alimentos dulces sobre los salados, y tampoco cambian las elecciones de alimentos ni los estados de hambre y saciedad.

Referencias

  1. Rogers, P. J., Hogenkamp, P. S., de Graaf, et al. Does low-energy sweetener consumption affect energy intake and body weight? A systematic review, including meta-analyses, of the evidence from human and animal studies. Int J Obes (Lond) 2016;40:381-94
  2. Fantino M, Fantino A, Matray M, Mistretta F. Beverages containing low energy sweeteners do not differ from water in their effects on appetite, energy intake and food choices in healthy, non-obese French adults. Appetite 2018; Mar 8. pii: S0195-6663(18)30066-7. doi: 10.1016/j.appet.2018.03.007. [Epub ahead of print]
  3. Rogers, P. The role of low-calorie sweeteners in the prevention and management of overweight and obesity: evidence v. conjecture. Proceedings of the Nutrition Society, 2017 Nov 23: 1-9
  4. Bellisle, F. Intense Sweeteners, Appetite for the Sweet Taste, and Relationship to Weight Management. Curr Obes Rep 2015;4:106-10
  5. Burke, M. V. & Small, D. M.. Physiological mechanisms by which non-nutritive sweeteners may impact body weight and metabolism. Physiol Behav 2015;152:381-8.